Apoda
Otoño - Invierno 2011/2012
La experiencia nos enseña que la prosperidad puede provocar un empobrecimiento en la capacidad de sorprenderse o admirar. En cambio, en los tiempos más inciertos se agudiza la curiosidad y la embriaguez del
descubrimiento. La tarea de implicarse de manera productiva en las contradicciones que engendra el presente es un desafío permanente en María Lafuente, que en esta ocasión se convierte en un deseo de dotar de forma y sentido las posibilidades surgidas de la riqueza de la naturaleza, la reutilización de los materiales y el conocimiento de los otros. Vanguardismo y riesgo son señas de identidad que María hace compatibles con todo aquello que sostiene la vida sin hincharla, con una búsqueda singular de la belleza
y con un trabajo creativo responsable.
La colección se apoya en la idea de las transformaciones, las metamorfosis y los procesos de cambio. Mutaciones que se sitúan en el contexto del paraíso que nos espera en la entraña de cada instante. Así ocurre en las transformaciones que experimentan las aves exóticas de plumaje exuberante que se manifiestan en los estampados abstractos pintados por Pedro Sandoval o en los insólitos azules y llamativos amarillos que puntean las piezas de lana. Pero también en los pequeños detalles como las medias pintadas o los sofisticados zapatos en ante maíz, garnacha y cuero. Texturas imbricadas, formadas por mínimas piezas laminadas, recuerdan a las escamas que cubren el cuerpo de primitivos pájaros o reptiles. La metamorfosis afecta también a la variación de las formas, dando un paso adelante en el camino de complejidad volumétrica que ya aparece en sus anteriores colecciones. Las pequeñas estructuras de raíz arquitectónica que configuran orgánicamente la colección dotan a cada pieza de una doble funcionalidad: su autonomía escultórica en el espacio y su adaptabilidad exquisita a la silueta femenina.
La colección responde de manera radical a la idea de cambio al emplear material usado y sometido a un proceso con el fin de ser reutilizado. La incursión en la sostenibilidad se concreta en la utilización de un tejido ecológico realizado a partir de botellas de plástico recicladas y de redes de pesca desechadas que en la pasarela se transforman en dúctiles y atractivas prendas: fáciles en su suave interior pero precisas y cómodas en su apariencia externa y conservación. Una nueva vía para abrir caminos a la creatividad y trabajar de manera responsable con el medio ambiente.
Victoria Cavia (OBtem)
